Presentación del Adeptus Mechanicus en Warhammer 40,000: Dawn of War IV

Hola a todos:

Cuando empezamos a planificar nuestra visión para Warhammer 40,000: Dawn of War IV, teníamos claro que queríamos incluir una facción con la que nunca antes se hubiera podido jugar en la serie. El Adeptus Mechanicus era, sin duda, el candidato más destacado y reconocido en ese sentido, ¡y el equipo sentía un cariño especial por estos Tecnosacerdotes que rinden culto a las máquinas!

Una vez tomada la decisión, nos guiamos por los dos importantes principios que han sustentado el desarrollo de las cuatro facciones en Dawn of War IV. El primero es garantizar que cada facción refleje con la mayor fidelidad posible el universo de Warhammer 40,000, lo que el equipo considera una prioridad absoluta. El segundo es que cada una debe tener un estilo de juego único que la diferencie claramente del resto.

Empecemos por el trasfondo narrativo. Simple y llanamente, el Adeptus Mechanicus es el imperio industrial responsable de construir la maquinaria de guerra del Imperium. Aunque Marte es su mundo natal, controlan una red de mundos forja que abarca toda la galaxia, donde producen todas las armas, naves y edificios de inmenso poder que el Imperium necesita.

Aunque buena parte de su trabajo consiste en optimizar las armas y el equipo que producen, no descuidan la tarea de optimizarse ellos mismos: reemplazan partes de sus cuerpos hasta que algunos terminan siendo más máquinas que humanos, todo al servicio del Dios Máquina, también conocido como el Omnissiah. Prefieren el combate ágil a largas distancias y su poderosa tecnología les otorga una perspectiva única de los acontecimientos en el campo de batalla.

Desde el principio tuvimos claro que la facción del Adeptus Mechanicus sería relativamente rápida y hábil combatiendo a distancia, y que contaría con un montón de herramientas de combate que sacarían partido a su exclusivo enfoque tecnológico. También dispondrían de unidades orientadas al combate cuerpo a cuerpo, como los Ferracechadores, pero no estarían ni de lejos tan centradas en él como una facción del estilo de los Orkos.

Estas unidades de combate cuerpo a cuerpo basan su estrategia en poderosas sinergias con unidades a distancia. Por ejemplo, podéis usar los Ferracechadores para atraer al enemigo hacia una trampa y obligarle a combatir cuerpo a cuerpo. Mientras están distraídos con esta amenaza inmediata, podéis ordenar a vuestros poderosos Exploradores Skitarii que desaten una tormenta de fuego devastador desde una distancia relativamente segura. ¡Una combinación muy efectiva!

Solo por lo chulo que es, el Caballero Castellano nos tiene enamorados. En nuestro juego, el Adeptus Mechanicus colabora con la Casa del Cuervo Imperium, lo que les otorga acceso a estas colosales máquinas de guerra. Los Caballeros no solo proporcionan una impresionante inyección de potencia de fuego, sino que también irrumpen en combate con bastiones de desembarco; una entrada de lo más cinematográfica.

Para apoyar a estas y otras unidades, también hemos incorporado una selección de vehículos de facción de lo más versátil. El Zancoférreo Ballistarius destaca por su rapidez y agilidad, y puede alcanzar las secciones más remotas del campo de batalla en poco tiempo. Por su parte, el Trepadunas Onagro actúa como una máquina de guerra descomunal repleta de armamento, mientras que el Desintegrador Skorpius aporta la potencia de fuego a larga distancia que encaja a la perfección con el estilo de juego general de la facción.

Por último, queremos hablar un poco sobre el escudo de vacío. Esta enorme estructura se expande hasta ocupar casi toda la pantalla, lo que os permite proteger un gran número de edificios y unidades tras ella. Los enemigos pueden entrar en el escudo y vosotros podéis salir de él, pero ellos no pueden dispararos desde fuera. Como cabría esperar, el escudo de vacío da pie a usos creativos para establecer cuellos de botella devastadores que resultan muy divertidos de defender.

Puede decirse que el Adeptus Mechanicus cuenta con un arsenal ofensivo y defensivo formidable, pero lo que realmente los distingue del resto de facciones es su Red de la Noosfera. Esta poderosa red conecta edificios, armas estáticas y unidades para que el ejército del Adeptus Mechanicus resulte mucho más fuerte que la suma de sus partes.

Cuantas más estructuras incorporéis a la Red de la Noosfera, mayor será su nivel. Conforme aumenta su energía, no solo conseguís acceso a nuevas unidades de un poder inmenso, mejoras y opciones de investigación, sino que las unidades que se encuentran dentro de la esfera de influencia de la red se vuelven más fuertes y se abarata su producción. Para vuestros oponentes, el objetivo consiste tanto en desmantelar y desconectar esta red como en combatir las unidades que la integran.

El Adeptus Mechanicus también cuenta con una poderosa habilidad estratégica llamada «Visión aumentada», que proporciona una percepción mejorada de las zonas del campo de batalla ocultas por la niebla de guerra. Podéis entenderlo como un «mapa de calor» que os da pistas sobre la actividad enemiga en una zona determinada; no con total precisión, pero sí con la información crítica suficiente para ayudaros a eliminar un problema creciente antes de que se os vaya de las manos.

La estrategia principal con el Adeptus Mechanicus combina tecnología y potencia de fuego: ampliad la Red de la Noosfera, aprovechad las ventajas de velocidad y alcance que ofrecen vuestras unidades más económicas y no perdáis de vista cómo las mejoras y el armamento van acumulando energía de forma gradual. 

Naturalmente, no podríamos terminar nuestro repaso sin hablar un poco sobre los comandantes del Adeptus Mechanicus. Al igual que con todas las facciones de Dawn of War IV, podréis tomar el control de uno de dos poderosos líderes, cada uno de los cuales aporta un enfoque muy diferente al estilo de juego general.

Para empezar, está Potentia-Delta-9, una Tecnoarqueóloga que puede enviar servocráneos exploradores para inspeccionar zonas remotas del campo de batalla. Sus rutas de mejora son enormemente flexibles y podéis convertirla en una bestia del combate cuerpo a cuerpo o a distancia con multitud de ingeniosas artimañas.

Luego está el Mariscal Skitarii Sek-Ix-23, que destaca por potenciar no solo a las unidades a las que se incorpora, sino a todas las unidades dentro de su radio de acción. Conviene lanzarlo al corazón de la batalla para que proporcione el mayor número de mejoras posibles y ayude a aplastar al enemigo con una potencia de fuego combinada devastadora.

Gracias a los guardaespaldas que lo protegen, Sek-Ix-23 es también el único comandante de Dawn of War IV formado por múltiples miniaturas. Ponedlo con sus hombres al mando de una unidad de 20 Skitarii y habréis creado un objetivo de gran tamaño que vuestro oponente tendrá muy difícil neutralizar por completo.

En cuanto a cómo influyen estos comandantes en la historia general de Dawn of War IV, preferimos no revelar demasiado por el momento. Digamos que un Magos Dominus de Kronus guarda un secreto que preferiría que nadie descubriera. Tendréis que elegir si queréis poneros del lado del Magos Dominus como su mariscal subordinado o romper filas y perseguir un objetivo diferente como la Tecnoarqueóloga Potentia.

Tenemos mucho más que contaros de aquí al lanzamiento, pero esperamos que hayáis disfrutado de este vistazo al Adeptus Mechanicus y al enorme impacto que tiene en Dawn of War IV. Publicaremos más artículos sobre el desarrollo en los próximos meses y semanas, y os damos las gracias por todo vuestro apoyo hasta ahora. ¡No olvidéis añadir Dawn of War IV a vuestra lista de deseados si aún no lo habéis hecho!

Hasta la próxima.

El equipo @ KING Art Games